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vicente gala astrología y tarot
CAP 1 Los Clavos de Cristo

LOS CLAVOS DE JESUCRISTO
Historia autobiográfica de Vicente Gala Miranda, en la que se mezclan la realidad y la ficción, como en el último capítulo, debo pedirles perdón por los errores gramaticales, que espero subsanar del todo, mi vida es suya desde este momento
Comprobaran mi enfermedad la esquizofrenia, y como soy consciente de ella pero hay mucho mas en este escrito lleno de misterios resueltos.

CAPITULO PRIMERO
CINCO AÑOS EN LUARCA

En definitiva cobrad fuerzas en el poder soberano del Señor. Revestios de la armadura de Dios para que podais resistir las tentaciones del diablo. Porque nuestra lucha no es contra gente de carne y hueso, sino contra los dominadores de este mundo tenebroso, contra los espiritus del mal, que moran en los espacios celestes. Por esto recibid la armadura de Dios, para que podais resistir en el día malo y ser perfectos en todo. Manteneos firmes, ceñidos vuestros lomos (cinturones) con la verdad, revestidos con la coraza de la justicia y teniendo calzados los pies, prontos para anunciar el evangelio de la paz. Empuñaz en todas ocasiónes el escudo de la fe, con el que podais inutilizar los dardos encendidos del maligno.
Tomad también el yelmo de la salud (sabiduría) y la espada del espiritu, que es la palabra de Dios, orando sin cesar bajo la guía del espíritu con toda clase de oraciones y súplicas; estad alerta y pedid por todos los creyentes; pedid también por mí, para que Dios ponga en mis labios las palabras adecuadas y anuncie con valentía el plan secreto de Dios, el evangelio, del que soy un embajador encadenado, hablando con valor y como debo hacerlo.
Carta de San Pablo a los Efesios 6, 10-20.

Han pasado varios años desde que opté por encumbrarme en Luarca, Villa Asturiana llena de encanto y misterio, ensombrecida por las añoranzas de un pasado ilustre, lleno de personajes y de acontecimientos.
Toda esta historia de mi vida empieza cuando yo tenía veintiséis años, en pleno paso de la juventud a la madurez. Es un poco tarde para esto, puede que el criarme de hijo menor (benjamín o redruello como se diría en Asturias), puede también que la inconsciencia generacional sin unos ideales claros, consiguiendo con la pasividad, lo que otras generaciones habían luchado en la calle, estas apreciaciones las uno a la inconsciencia de los sometimientos a la droga de las generaciones de los años sesenta.
Bueno, la cosa es que a partir una relación con unos parientes argentinos, incluyendo a Gustavo mi primo de mi misma edad, trabajé duro para devolverle el viaje que con antelación el había realizado a España, y pude con mi sueldo de electricista de la marca Opel, costearme un viaje a Argentina, con esos 10.000 Km. de separación, entre océanos, no así en sangre, ideales y principios. Por lo tanto en las navidades de 1986-1987. Me aventure en un viaje familiar lleno de mundo.
Quiero comenzar este relato con este viaje, por la necesidad de salir de los brazos maternales de tu patria y comprobar in situ y fuera de tu nación personas relacionadas contigo desde planos familiares o de ideales.
Argentina es un gran país, donde pronto comprobé que las distancias se entienden de diferente manera, fue el caso de que llamara desde el aeropuerto de Córdoba al primo Gustavo y este se ofreciera de inmediato, con una ligera broma, a recorrer los 100 Km. que nos separaban entre el pueblo de Alma Fuerte y Córdoba.
Alma Fuerte fue un pueblo, que según tengo entendido, fueron los padres de la abuela de Gustavo los que lo crearon. La población, de la que emigraron, está en el Cerrato Castellano en un pueblo llamado Villa Fuerte con un castillo medieval, pequeño y lustroso que a mantenido integras sus murallas a un con el paso del tiempo, y seguramente por su lealtad a la Corona Española.
Empecé la visita a Argentina, conociendo a la hermana de Gustavo, Susana casada con un emigrante sevillano, que tenían una tienda de ferretería amplia, que les proporcionaba una vida holgada, con varios hijos.
Una vez en Alma Fuerte conocí a los padres de Gustavo, González Ponce de León, estos son los apellidos de sus padres, con un negocio de automóviles Wolswagen. Recuerdo que en los talleres el padre de Gustavo me hizo unas brasas con criadillas, chorizos e intestinos, suponiendo que como Español, nos gusta mas esas partes, de las entrañas animales, mas que la carne en sí.
Había en el pueblo un sociedad de emigrantes, asturianos y gallegos que me recibieron con afecto, también recuerdo una visita a un personaje entrañable, dedicado a las artesanías argentinas, arreos de caballo de plata, fustas de cuero y cabezas de toro argentino. El cual se mostró tal como es, me presento, por medio de una cinta magnetofónica, con canciones de música india, del continente sudamericano. Su amor y sus lagrimas, me hicieron comprender, su defensa de los indios autóctonos argentinos y de todo el continente sudamericano.
Otra visita fue a unos recién llegados, venían de pescar en el Guaraní, me enseñaron un frigorífico, como el de los helados, o sea tumbado. Sus triunfos, no recuerdo el nombre de las especies pero además de ser peces carnívoros, lucían unos tamaños, que mas quisieran los pescadores españoles proporcionarse esos logros.
Esta narrativa, quiero que sea fluida y que se entienda. Sabrán que realmente mi verdadera vocación es la Astrología científica, compaginando, paralelismos con la historia universal y con los desarrollos científicos, sobre todo con algo que es un peligro a todas luces la energía nuclear.
En cuanto asimile el cambio monetario, en una semana de estancia en Alma Fuerte, opté por ver algunos de los lugares turísticos de Argentina. Surgió un viaje, con unas primas a Mendoza, ciudad donde se cosechan vinos. En ella tenía unas primas estudiantes hijas de un médico, recientemente alcalizado, de una familia siria los Juri, que están asentados y son conocidos en toda la región.
Al principio por mi aspecto juvenil y ser de aspecto indoeuropeo, contrastaba con mis primas algo mestizas. La noche fue extraña, a la mañana siguiente continuaba viaje a Viña del Mar, ciudad costera y turística de Chile, atravesando los Andes en autobús. A la vuelta de Chile me dejé olvidado el macuto, lo cual me obligó a solicitar de mis primas que me acogieran unos días, esto al principio se tomo a mal, yo intenté aclarar las relaciones y la ocasión se presento a la hora de la cena que les preparé, mi primera tortilla de patata, y en Argentina, la cual fue acogida con alabanzas por parte del novio de mi prima, un tiarron grande, me parece que de Perú o de Méjico. Esto rompió el hielo en las relaciones y por ser la vida de estudiante tan de bonanza, me enseñaron lugares turísticos de Mendoza, creo que cayeron varios churrascos en esos días. Me presentaron a sus amigos y amigas, me hubiera quedado mas tiempo allí, pero había que ajustar los tiempos en cada lugar.
De vuelta en Alma Fuerte, preparé mi segunda incursión, a las Cataratas de Iguazu, esta vez solo, pues no quería molestar en el trabajo a mi primo, y me encontraba lo suficientemente preparado, para llenar mi tiempo de aventuras.
El autobús salía de Córdoba me esperaban veinte horas de viaje, recuerdo que en una parada en Rosario, a una señora que vendía hojaldres, le pedí una bolsa, y ese fue el comienzo de una historia de amor. Yo me encontraba en la primera fila del autobús, y este acto movió a una joven argentina a acercarse a mí, con preguntas sobre mi tierra, yo contesté a las mas posibles pero ya la flecha del romance se había entrelazado.
Nos nació el día, por los lares de procedencia de ella. Un amanecer violáceo que yo fotografié, esta chica llevaba tres meses separada de su marido, su padre era el presidente de un Tribunal de Cuentas.
Yo seguí camino al Iguazu, ella me dijo que me esperaría en Oberá donde procedía su familia, también me dijo una leyenda local, que el que ve Iguazu vuelve a nacer, ya no será su vida lo mismo. Este volver a nacer lo verán repetido en esta narración mas adelante, cuando este viviendo en Luarca y salga a pescar, con Luna llena y con temporal.
En Iguazu tiré ocho carretes de fotos, el lugar era propicio, el sonido de las cataratas (matarratas). Llene mi espíritu naturalista del influjo de la Selva (Fores, en Ingles), y escribí en un momento de inspiración este poema sin métrica.

Exuberante naturaleza, te has dado por doquier.
Has arrullado a tu compañera la vida
de innumerables formas.
El pérfido poder humno,
enajenador de tu alianza,
gravita sobre nosotros, mirando de soslayo.
Al hombre de existencia limitada,
creador del llanto,
recogerás sus lagrimas, infinita alegría del ser.

De vuelta a la capital de Misiones, esto es Posadas, hice una parada en las misiones de San Ignacio, recordarán la película La Misión, que conecta con éste, la habían estrenado una semana antes de iniciar este viaje. El billete me lo expidió un conocido de una agencia de viajes a nombre del misionero Vicente Gala, para abaratar los costes, un truco que yo no tomé a mal. En estas ruinas de la misión guaraní comprobé, en una de las fachadas o cuadras de que constaban los refectorios, como en una laja de piedra constaba el apellido GalArza, así escrito, que me hizo pensar en la separación del apellido Gala y Arza, aunque puede haber ciertas dudas por ser Galarza un apellido común vasco, y ser esta una Misión Jesuítica.
En Posadas, fui haber a el padre de Beatriz, para solicitarle la dirección de su hija, en la oficina de éste, comprobé que parecía que a su cargo y trabajo se movían o deambulaban todos los papeles y escritos, no me pareció extraño, pues mi padre tiene el mismo problema de acaparar trabajo y escritos. Le saludé y no tuvo reparos en comunicarme donde se encontraba su hija, en Oberá, con su hijo de vacaciones.
Tomé un autobús a Oberá, pasé unos días agradables en compañía de Beatriz, pero todo lo bueno se acaba y el dinero que cogí, para esta escapada me obligaba a volver. Un detalle interesante es que una mañana después de haber cenado con Beatriz y una amiga, al pasar por la iglesia de Oberá le saqué una foto, que conservo. Beatriz me dijo en conversación que esta iglesia había recibido un incendio y que los feligreses para volverla a reconstruir hicieron colectas, le entregaron todo el dinero a un banquero que opto por irse con lo recaudado. Esa foto que yo saqué y que conservo tiene un fogonazo rojo y amarillo en el tejado de esta Iglesia. He de decir que en todos los carretes de Iguazu, esta es la única foto con este velo, por lo que considero esta foto como algo más, y con un valor especial, el reloj de la iglesia marcaba, en la instantánea las 10:17 H a.m.
Vuelta a Alma Fuerte, realizadas estas visitas tan entrañables y paisajistas, entraban las fechas de Noche Buena y Noche Vieja, que pasé con mi familia argentina, de la Noche Buena no recuerdo bien el sitio donde la celebré pero la Noche Vieja, se realizó en el recinto que la aviación del ejercito de Argentina tiene en Córdoba, pues mi tio Raul es ingeniero aeronáutico en Córdoba y suele hacer esta celebración allí.
El regreso a España, está con fecha fija en un vuelo charter, iba lleno de regalos y uno en particular hecho a mi cuñado Chiki casado con Milagrosa y que tiene en Rascafría varios caballos, de la sierra de Rascafría, de poca raza. El hecho es que me pidió, no se si con segundas que le trajera una si-ya de montar. La conseguí en una tienda de otros primos, del hermano del padre de Raúl, de una población dedicada exclusivamente a esta labor, me parece recordar que se llamaba Santa María. La silla solicitada tenía que ser pequeña y característica, por lo que decidimos traer una del juego de Polo, que pude meter en una bolsa de cuero, y pasarla en el aeropuerto sin que me cobraran sobrepeso.
El regreso fue en compañía femenina, una francesita que había estudiado durante varios meses en Argentina, no tomé dirección ni relación, pues fui algo frío.
Creo entender que después del viaje, de haber comprobado la vida en poblaciones pequeñas, sin desligar los lazos familiares y el apego a la tierra, considerando mas apropiado para mi, vivir en un pueblo y no en la soledad-multitudinaria de la ciudad y me refiero a Madrid, como corte, donde había vivido hasta ahora. Pasaron unos meses sin que yo me acercara por el taller, ni de éste recibiera una solicitud, sobre este tema, en mis reflexiones, pude sonsacar una idea, del porque opté en su día por trabajar en la rama del automóvil, lo que me cegó y me embriago en exceso, fue la salida al mercado del Kadet GSI, ya que no podía tenerlo, surgía la posibilidad de arreglarlo. Otra motivación algo superior es que al entrar en el taller Movilauto de Madrid de parte de Sr Domingo hermano del dueño del taller, Sr Domingo me acepto en su escuela de especialistas de la OPEL, por en estar terrenos del INEM de Paracuellos, y tener mi padre algo de mano con los directivos de este centro, pasados los cuatro meses de cursos intensivos, Sr Domingo me ofreció trabajar en este taller en Bravo Murillo, lo cual no vio con buenos ojos mi profesor Sr Campos. La cosa es que entré de electricista y aprendiz con el Sr Melero, gran trabajador. Pronto, pues aprendo rápido (como olvido), me dediqué al aire acondicionado. En el siguiente taller que estuve otros seis meses fue en Avd. Valladolid llamado Revesa, montando aires acondicionados sobre todo a coches nuevos alemanes que venían sin él. El aire acondicionado, utiliza el gas freon, causante del agujero en la capa de Ozono, descubierto en estos años y su maligno daño. Ahora pienso me sería difícil trabajar en la rama del automovil, pues me he hecho mayor y mi destino a dado un giro de 180 grados, sin querer adelantar acontecimientos, las experiencias en Luarca que mas adelante contaré tienen tanta fuerza que el destino no lo elijo yo, sino que el me guía.
Bueno con estos trabajos conseguí costearme varios viajes uno a Italia, otro a Gran Canaria y el de Argentina.
Después del viaje a Argentina ya nada parecía lo mismo, me había encontrado con una familia acomodada, que me había abierto los ojos, a vivir con cierta autonomía. Ya no era las notas bajas del colegio las que dirigían, quien debía ocupar una posición de realengo por decirlo de alguna manera. En Luarca, parece como si yo fuera, uno de esos hidalgos de gotera, o sea que solo en ciertos lugares tienen hidalguía o reconocimiento, esto me pasaba en Luarca, todo lo que hacía allí tenía importancia sin embargo, lo realizado en Madrid por su tamaño o frialdad se evaporaba.
Tuve una discusión en casa, por la que tomaba la decisión de irme a Luarca a vivir pues parecía, que en Madrid ya lo había hecho todo, y no se me apreciaba, pues no surgían oportunidades claras. Mi madre se opuso, pero mi padre lo aceptó. Había algo que me impulsaba y que mi padre lo entendió, era el destino. Así, pasado el verano de 1987, yo opte por quedarme en Luarca. Si tuviera que describir este pueblo de la cornisa Cantábrica, es algo que me anima a caminar por sus calles, nunca es lo mismo, en las fotos se repite la luz pero en el andar se crea vida, p-aseo. Golpe a golpe, verso a verso, como dice la canción de Serrat, tomada la letra de algún insigne escritor español. El puerto ha cambiado desde que en mi juventud pescábamos cangrejos con zalabardo, entre las lanchas y en lo alto del malecón, a veces había problemas con ciertos marineros, lo normal entre la gente de mar es el aceptarse tal como se es, y de donde viene y ha donde llegará.
La fiesta del Rosario el día 15 de VIII es la fiesta marinera, el duro trabajo del mar que yo he vivido, se desfoga con el saleo de las mujeres de estos y sus retoños, que pronto esclarecerán en las labores del mar.
La fiesta de San Timoteo el día 22 de VIII, aquí se engloban a los paisanos de la villa, a los comerciantes, a los vaqueiros y también tienen su puesto los marineros, es mas enloquecedora puede que sea la fecha del primer grado, del signo de Virgo, o su creación a principios de siglo, no olvidemos la regeneración humana esta representada por la virtud, cuidado quien la pisa y mas si es de Luarca, enloqueceros en la fiesta, pero no mancilléis, cumplir y cumplirá el destino con vosotros.
Esto es lo que yo conocía de Luarca, por lo que, verano tras verano, anhelaba el trato con las gentes de allí, cargaba pilas en esos postreros años de mi juventud. Ahora me tocaba vivir la Luarca oscura, en invierno con los pocos y aquejados luarqueses de pro.
El primer año lo ocupe, reviviendo, esto es dedicandole el tiempo a una afición que en mi juventud algo solitaria, tenía a bien. La realización de maquetas de barcos de época. Me ha llevado gran parte de tiempo, me ha dado técnica, paciencia, reflexión. Tenía el casco hecho desde 1981 cuando inicie la mili ahora tenía tiempo, ganas y voluntad. Viene de atrás la afición a las maquetas y a los barcos, en la casa de mi familia, en la Farola nº1 tenemos una maqueta de dos metros, en una vitrina, ésta es un barco mercante de dos palos, como los de época, tiene una calidad y unos materiales que resistirán el paso de muchos años, tiene ahora mas de cien. Se llama el San Vicente y fue realizado por mi tatarabuelo Vicente Diaz Gamoneda, que así consta en su testamento aunque debe de haber simplificado algún apellido.

No me confundí en mi decisión de asentarme en Luarca, por lo menos en los primeros meses, las amistades del verano, y los lugares de copas seguían abiertos, ahora con uno o dos clientes, yo todavía en esta época salía alguna que otra noche, y me tomaba mi cubalibre de Ron. Antes de continuar necesito explicar mi procedencia, Mi familia esta muy unida a Cuba, cuando en esta isla se decía: -que de lo que estaba lleno era de Asturianos- como bien dijo Alfredo Landa en aquella película, de la que no recuerdo el nombre. Es tanta la unión de los puertos marineros a Cuba, en Asturias, que se han popularizado, como canciones autóctonas las Habaneras, y es bello ver el regreso de los costaleros de vino, en la fiesta de San Timoteo y deleitarnos con su última canción antes de separarse, esta es La Habanera de Luarca.
Esta familia de Luarca consta de personajes, ya he hablado de Don Vicente Diez este trabajador incansable, se le puede denominar con el apelativo de carpintero de ribera, profesión que le hacía construir desde casas, a barcos y a maquetas, en una foto en la que consta él, se le ven rasgos de muy trabajado, tuvo hijas y un hijo muerto en la guerra de Cuba, naufrago dos veces.
Continuamos con mi bisabuelo Don José Menéndez Ochoa, venido de la montaña (posiblemente Belén) aprendió el oficio de relojero en la Habana, o en Matanzas (ciudades de Cuba) donde tenía ciertas propiedades, tengo oído por voces mayores que el Español en tierras virreinales: trabaja, lo que le hace salir adelante y le da un futuro. Un acontecimiento ocurrido en Luarca en 1907 aproximadamente con la destitución de Don Ramón Asenjo de su cargo de Alcalde, problemas que llegaron desde Madrid, y que yo guardo copias de los documentos y periódicos de la época, promovió a Don José Menéndez de la relojería la Americana a ser Teniente Alcalde de Luarca y solucionar el vendaval político. Cuando en mis clases de historia contemporánea en el curso de acceso de la UNED, que no conseguí pasar por la asignatura de lengua y tomen el dato, para comprobar que peco con faltas esporádicas de ortografía (no se las achaquen al editor) , que no dejan de ser manchas propias del pasado estudiantil. Bueno siguiendo con el relato Don José se me ha parecido a esos caciques de los que habla la historia reciente, en tiempos de Alfonso XII, donde el dominio villano lo realizaban consortes y personajes de relevancia, que solucionaban para la corona problemas y conseguían el boto para él elegido, por la corona, en el caso de mi bisabuelo, era el diputado a cortes el Conde Peñalver, futuro alcalde de Madrid, con el que se carteaba, reclamándole favores para los foráneos y para el mismo. Un ejemplo, está en evitar a su hijo Pepe Menéndez, el cumplir el servicio militar pues en aquellas épocas se luchaba en Marruecos y volvían pocos ilesos. Hay un detalle que no debo olvidar y es que a principios de siglo, fue Don José el instalador en la Iglesia de Luarca del reloj de la Iglesia, como consta en una placa conmemorativa de tal acontecimiento, en la torre de la Iglesia, como vi en tiempos pasados casi cuando Falito era monaguillo de Luarca, no he tenido oportunidad de verlo en otra ocasión, se me grabaron las palabras de esta placa en la que comenta la utilización de oro y plata en dicha maquinaria. Don Antonio el párroco en las fechas clave del 1989-1990 instaló un reloj automático que se mueve por el mandato de un satélite, por el que hace las correcciones, y así no se ve en la necesidad de mantenimiento o dedicación, que con el reloj mecánico era imprescindible, aunque para que no se deteriore la maquinaria y los engrases, pone en marcha este antiguo reloj dos veces al año.
Ahora le toca el turno a mi abuelo Don Vicente Miranda, nacido en Zreicedo de la Cabuerna, aldea de Barcena del Monasterio (Monasterio del año !1000) del Concejo de Tineo en el Occidente Asturiano. Me parece haberlo situado bien, su casa es de corredor asturiano, esto es, una terraza cubierta, con una cristalera de cinco a siete metro donde se comía, se rezongaba y se atendía el olgar. Mi abuelo marchó de su casa a los catorce años, lo explica el hecho de ser catorce hermanos, a Cuba claro está, allí trabajó duro, un detalle bonito de él, es que nada mas poner pie en Cuba y viendo a unos niños en el puerto acosando a un anciano de allí, salto a defender a este anciano.
Esto me da pie para recordar, que el escudo de Miranda tiene la famosa leyenda de que las cinco vírgenes de que consta, se debieron a la defensa que hizo un Miranda en tiempos del Rey Mauregato, año 800, de la dicha y honra de estas cinco doncellas, librándolas del arresto árabe, y devolviéndolas a sus aldeas. Cuando yo era pequeño, unos quince años me ocurrió un hecho en el parque Calero, del barrio de la Concepción. Cuando este barrio tenía macarras y gitanos y empezaban a bullir, un día estaban acosando a cinco crías, tres macarras y yo que mantengo una distancia prudencial en los altercados, rebulló mi alma Miranda o Asturiana y salí en defensa de éstas, conseguí que las dejaran en paz, pero los sopapos me los llevé yo, hasta un golpe en mis partes. El recuerdo del pasado incluye momentos, que en su día parecen no tener importancia, y el estudio y aprendizaje, aclaran el pasado.
Mi abuelo Don Vicente Miranda, tiene un diploma de veinticinco años de socio en el Casino Asturiano en la Habana, hizo fortuna, aunque sus inicios, trabajando en un supermercado en el que dormía en el mostrador, le afianzaron en su bonanza, poco antes de que Castro hiciera la revolución Cubana, mi abuelo trajo toda su fortuna de Cuba, invirtiéndola en un edificio de departamentos vivienda, poco visto por aquel entonces, la llaman Casa Miranda, está en la feria.
Bueno pues mi abuelo se enamoró de mi abuela y se casaron, ya algo mayores. Tuvieron dos hijas y mi abuela murió de tifus, cuando todavía en Luarca no funcionaban los saneamiento y las aguas eran un vergel de infecciones. Este recuerdo valga para apoyar el progreso en cuanto a saneamientos y cuidados en servicios y construcciones, así como a la medicina moderna. Mi abuelo tenía la sana costumbre de ir a misa, de ocho de la mañana, todos los días, se sentaba al lado de San Antonio. Le gustaba tener una despensa repleta de matanza de cerdo y todos los días iba al mercado a por pescado fresco, del que era habitual consumidor. De sus comidas daban cuenta gentes necesitadas y los aldeanos de Barcena, que le venían a ver. Murió a los ochenta y un años, el único recuerdo que me dejó en particular, es a los cinco años, un hombre corpulento dándome un terrón de azúcar, que en mis disquisiciones místicas e interpretativas, como el banderín de continuación de una guerra que nunca acaba, que hay que dejar que el tiempo, barra las heridas del que las tiene frescas, por el sufrimiento, y que a nosotros no nos alcanza pues ciertas reglas familiares de raza, no nos afectan, su-war:su guerra. En conversación con mi sobrina Marta he dicho un secreto astrológico en el cual jugábamos mi abuelo (mi padrino) y yo, a ser el uno el otro, y ser yo, el que le traía su descanso, por unas posiciones de Neptuno en las cartas, puede que sea erróneo el dato, lo que no puedo evitar es sentirme unido a él, con unos lazos que sobrepasan la muerte.
Introduje un dato astrológico e histórico, en el cual, repasando al escritor y astrólogo Sr Andre Barbault, como EEUU se había formado con el ciclo de Saturno con Urano, yo desarrollé su idea y repunté más información, sobre el ciclo Saturno-Urano. Esto, es cuando con el tiempo van uniéndose en el espacio estos dos planetas, con una línea imaginaria que sale de la tierra, es interesante la lectura de mi trabajo porque no reformo nada de Barbault sino que lo amplio y como conclusión dada, se comprueba que todos los avances de EEUU en ámbito internacional los logra desposeyendo a España, de terrenos y colonias
Os he hablado de varios ancestros, de los que su trayectoria no por ser destacada sino por el recuerdo de ella, se conocen, todos son asturianos como mi Madre María Teresa.
De la familia de mi padre, decir que se asienta desde muy antiguo en Castronuevo de Esgueva Provincia de Valladolid, en el Cerrato castellano, y tenemos noticia de ser agricultores y ovejeros desde 1570, cuando por medio del Concilio de Trento la Iglesia notificaba los nacimientos y las familias de cada circunscripción, tengo el árbol genealógico de los acnados (primogénitos) de mi padre Don Cesar Gala Vallejo, con varios alcaldes de la población, con varias dádivas a la Iglesia del pueblo y hasta acabada la expulsión de los franceses de un Diputado Provincial de Valladolid. Es pues una familia castellana, antigua que sirve y servirá con constancia y apego a las costumbres, y el hecho de ser útil a la patria, es lo que a mi, en estos días que empiezo este escrito me realza, pues tengo un concepto del final, o de la muerte, aprendido por esas musas que acompañan al libre, que la muerte no deja de ser un descanso, y para el creyente un principio de vida eterna. Mis hermanos no saben cuan hondo a calado en mi la tradición, les veo y me duele, yo también me di libertad y forcé la máquina de la felicidad, pues parece que los tiempos de holganza así lo exigían. Todos estos conceptos tomaron otros derroteros en Luarca, el engaño y la verdad me rodearon y me dejaron elegir, me prepararon para continuar, para no desfallecer, la tenacidad y fuerza con las que yo llegué a Luarca se convirtieron en, desequilibrio y fragilidad, lo que en la ciudad resultaba apropiado en Luarca no funcionaba, tenía que cambiar, lo que hice con las experiencias, y con el curtido de mi piel.

En Luarca comía en el restaurante la Repicona, de mucha antigüedad, regentado por dos tías mías, Anita la cocinera y Maruja que fue maestra en el colegio de luarca, eran comidas caseras diarias, acompañadas primero, por el camarero Alberto Zarauza, Tito. No dejó de ser un amigo tengo corridas ciertas juergas por Luarca, pues formábamos parte de una de esas pandillas, que se forman en verano en Luarca, en esos tiempos de jolgorio veraniego.
En casa de la farola utilizaba el comedor con su gran mesa para trabajar el barco, un histórico para Inglaterra El Víctory no lo he querido traer a Madrid y allí sigue, bien cuidado, con sus velas y un gran despliegue técnico, pues la obra lo requería, con el mascarón no tuve problemas pues fue comprado en bronce para esa escala, y lo único que hice fue dorarlo, sin embargo para las cristaleras de popa y para las fornituras artísticas del barco, tuve que tallarlo en nogal después de haber probado varios tipos de madera, tuve que repetir su instalación pues no cuadraba lo que me hizo desechar lo anteriormente hecho, por bien de la obra.
No os he hablado de mi tía Mimina, tenía por aquel entonces 98 años, vivíamos separados yo en el primero izquierda, ella y Conchita en el primero derecha. La hora del día en la que pasaba a acompañarlas era la cena, le gustaba a mi Tía ponerme un filete de ternera, de allí, vaya carne la asturiana, con el tiempo vi un fallo, en esta actitud y es que una persona de su edad con tanto vivido y de amplia tradición no guardara las vigilias o las hiciera guardar, a esto he achacado, mi mala suerte en Luarca, y a veces se lo hecho en cara, ahora que me oye de lejos. Tenía costumbre por aquel entonces de salir algún día, Sábados y Domingos a la discoteca. Antes de continuar y refrescando la memoria, el barco lo acabé pasado el verano del 1988, una obra de varios años, unos dos aproximadamente, mi padre para premiarme sabiendo que me gustaban las motos. En Madrid utilizaba una Lambretta, me obsequió al finalizar el trabajo con una moto de campo que compramos en Martuco, yo sabía de reparaciones y la adosé un cajetín de herramientas, a mi pequeña Honda 75.
En el tiempo que trabajaba con el barco, ocupé mi intelecto, con libros de historia asturiana, historia de España, de la Edad media alta y baja. Fue mi compañía el libro de Historia de Asturias del Padre Carvallo que han editado modernamente y que hace alusiones ha genealogías antiguas, antiguas grandezas, una temática de ensalzamiento a toda la historia asturiana con un detalle y una personalidad, copiados por otros escritores antiguos. La Historia de España, una colección de mi hermana Marina con la que hacía resúmenes y apuntes, quien lo hubiera dicho, yo Vicente, planificándome en el tiempo los estudios, interesándome por los libros, y siendo un alumno concienzudo. ¡Como nos cambia el lugar de residencia¡, o era esa Luarca noble, que tomada la decisión al verme asentarme en sus lares, y dar mi tiempo a esa localidad asturiana, ella a su vez me devolvía el apego, con una concentración, un interés por lo que en realidad cuenta, que es nada mas y nada menos que el saber, ese conocimiento que nos separa de las bestias. En los tiempos que opté por quedarme en Luarca también hubo otro joven de la familia Alvarez-Cascos que se instaló en Luarca, este era Guillermo, yo le había tratado y era un buen amigo, era un gran submarinista y pescaba todo lo que se le cruzaba en sus inmersiones. La Familia Alvarez-Cascos tiene casa en la pescadería y son casi un clan de muy antiguo en Luarca, son, han sido y serán respetables. Guillermo no tuvo suerte después de probar en el cultivo de las fabes (judias), y de casarse, le salió un trabajo en la nueva carretera de la costa, por medio de un pariente ingeniero encargado de la obra, en el año 1997 en el trabajo se desplomó un terraplén, que le tapo a él y al aparejador, muriendo en el acto. Recuerdo una conversación con Guillermo, poco después de instalarse en Luarca, en la que le explicaba los motivos de asentarnos en Luarca, pensando sobre todo en el bien de la población y con una mentalidad algo industrial, pensando en un futuro de miras para Luarca, lo que con el tiempo se daría de bruces con los apoyos, y mi forma de ser y actuar. Un recuerdo para ti Guily
En mis lectura encontré libros interesantes en la biblioteca de Luarca, esta bien provista de los libros de historia Asturiana la colección casi completa del IDEA hoy RIDEA (Instituto de Estudios Asturianos). Ya os iré contando mas cosas de esta biblioteca que yo utilizaba asiduamente. Creo que queréis saber como me mantenía en Luarca sin trabajo, os diré que mi padre me asignaba un dinero no recuerdo si eran cinco mil pesetas, las que recogía a giro postal o en algún Banco por cheque.
Por todas estas cosas veo que vivir en Luarca me hacia revivir, ya no me acosaban en ese Madrid, del cual se dice que de mil hijos solo uno sale bueno, la soledad de la ciudad, un lugar lleno de vida, pero falto de trato, te deshumaniza.
Mi especialización en textos antiguos me llevo a confundirme, o eso creo yo con lo pasado, esto es, intenté sacar genealogías del año 800, 900 y hasta 1000 de libros como el de Becerro de la Catedral de Oviedo o el de Cartas de Propiedad del Monasterio de San Vicente de Oviedo, de lo traducido en estos libros de cada documento de esta época, me hacia unos apuntes que contrastaba con escritos de la época, un trabajo por decirlo de alguna manera ímprobo, imposible y como mas adelante comprobé no era de cristianos remover estas lapidas de papel, para unos logros tan efímeros. Con el barco había acabado, digamos que después del verano de 1988, los estudios tomaban senderos como vemos dudosos.
Una afición por conocer la historia simbólica, me había llevado a estudiar la heráldica, como con unos símbolos apropiados, se ve una familia: su porque, sus cotas, sus metas; libros apropiados que en Asturias se cuenta con estos estudios, me familiaricé con el Sarandeses, editado recientemente por el CESIC, otro libro me decía las casas ilustres de Asturias su localización y las armas de que gozaba las casas solariegas, esto fue un aldabonazo para recorrerme todo el Occidente Asturiano en busca de escudos con el apellido Miranda, mas de treinta. Fueron unos meses felices fotografiando armas de piedra en los diferentes concejos de Asturias.
También estaréis interesados si en todo este tiempo no encontré, con la edad tan apropiada los 27 años, uno de esos amores que alegran el camino, hay es donde se vio mi debilidad como hombre, y mi inocencia como barón, como buen quijote lector de escritos medievales. Por este tiempo conocí a mi dulcinea (confitera), una chica con la que rezongar en soledad, aunque quieras mantener en secreto una relación, esta se descubre. Ocurrió lo que no me había ocurrido nunca, que el apego e interés afloraron y un día después acostados sentí una voz en la casa de la Peña que me invitaba a dejar las cosas del placer, pues entendí que ya no quería llegar a más con aquella hembra. No estaba en Madrid donde estas cosa y otras muchas parecen estar superadas, es importante este momento, mi verdadera compañía, abochornada por la ligereza de mi forma de actuar, en las relaciones de pareja, actua y me libera, pues aquí comienza a comunicarse conmigo, en la cueva de la Peña, puede que fuera necesario demostrar en aquel pueblo mi hombría pues en Luarca prontas están las boces a acusarte de incapaz, con las mujeres como ya me ocurrió en una relación en el mismo Luarca, puede que fuera mi pequeña venganza, o un ajuste de cuentas, el aviso fue oido y mi actitud desde aquel día fue, no volver a realizar nada, con aquella chica, ni con ninguna. Las metas que tenía que lograr los pasos a realizar, la finalidad, la obtención de logros me obligaban a cumplir el boto de castidad, en esa casa de la Peña me alcanzaría el rayo del amor a la humanidad, del servicio al futuro de todos, si de todas las razas, paises y hombres. Tenía que poner de mi parte, las boces del silencio son las que más fuerte tratan a los que saben oirlas y nos avisa de cuando estamos cometiendo algo que no debemos, y simplemente obedecemos, lo que es innato en nosotros, también puede que cumplir con las normas morales, incluya algo de infelicidad, pero hay que atenerse a lo que esta escrito en esos huesos que perduran a la muerte.
No siento amor, o mas bien ese amor de necesidad de compañía, para holgar y disfrutar, puede que sea un infeliz. De asistir a misa, tengo otra idea del amor, solo la edad te hace comprender, que es lo que mueve el mundo, puede que para unos sea simplemente las relaciones o el sexo, pero cuando te has sentido inundado de esa compañía espiritual, con el fin de crear un futuro mejor para todos, desengañándonos de un pasado marchito y oscuro, donde pisamos ahora ya muchos otros han pisado, pero la cosa es utilizar la bondad, la sinceridad, el riesgo, bueno no quiero adelantar acontecimientos, si alguien me quiere leer, yo le intentaré dar misterio, y conocimientos, como mas adelante iré descubriendo.

Abandonada la relación, que me había surgido en Luarca, no comprendí que fue una actitud radical, por la que hice sufrir a la joven, pero eso no es lo que yo quería para mí, una madre soltera, ya engañada por un veterinario, y opte por cortar la aventura, esto se tomó como una actitud orgullosa, como mas adelante veremos.
En las navidades de 1989, preparé en el casino de Luarca una exposición de maquetas, el ilustre casino de Luarca con su director por aquel entonces Sr Ramón Fernández me facilitaron la exposición. Yo estuve visitando a un gran número de maquetistas de Puerto vega y Luarca, todos eran maquetistas de barcos de pesca, cuadros de nudos etc.. y con vistas a vender sus obras. Con esto llené el salón amarillo y las paredes con planos conseguidos en el Museo Naval de Madrid sobre construcciones antiguas de barcos de época (1800): Nepomuceno, Santisima Trinidad, etc.
Yo presente dos obras el Victory y el Harvey, hubo otro barco de época arreglado por mí, presentado por el Sr Brañanova, de la familia de Eladio, de pequeño tamaño, una fragata de dos palos. La exposición fue unas semanas antes de la Nochebuena, por lo que el público no fue muy numeroso, lo que si intervino en mi actuación, fue primero que mi padre desplegando su trato con la Liga Naval consiguió para mí, un trato de favor de ésta, la cual me ofreció el puesto de Delegado de la Liga Naval para el concejo de Valdés, el nombramiento lo acepté y me puse a trabajar en dos temas que me interesaban, primero levantar el club de remo de Luarca, pues las lanchas y traineras estaban almacenadas y apolilladas. El insigne luarques Sr Evaristo Casariego, se fijó en mi obra, se interesó por la exposición, ya era un personaje mayor cuando yo le conocí, éste tuvo palabras de elogio para conmigo y trato de apoyarme para que la exposición llegara a Oviedo, con sus tratos con el Sr Fernández de la Cera.
Sr Evaristo Coronel Requeté reconocido, fue director del Alcázar y ya en Asturias presidente del IDEA, de la que gozaba de toda la colección de escritos, además de algún incunable, esta biblioteca a la muerte de Casariego, debería de haber pasado al concejo, pero cayó en manos particulares, también tenía una colección de armas en su casa solariega.
Todo el 1989 estuve visitando lugares de Asturias, los escudos de Miranda están formando un circulo en el Occidente asturiano, empezamos por Soto de Luiña, Pravia, Grado, Quiros y Teverga, Taramundi, San Tirso de abres y Abrés, Navia. Treinta escudos de ramas muy diferentes que hacen de este apellido uno de los mas prolíficos del Occidente de Asturias, el trabajo realizado fue presentado en la escuelas de Genealogía Nobiliaria y Heráldica, Instituto Salazar y Castro, de donde salí diplomado en estas especialidades.
Yo realizaba una vida desasosegada no me imaginaba lo que se me venía encima. El accidente de Valdellos Octubre del 89 y la caída del Muro 9 de Noviembre 1989, me cambió la vida, llevaba en esos meses la compañía de una gata que para desesparasitarla la hice perder el olfato, la entregué a unos gatos que tenía en el sótano, uno pelirrojo y otro de pintas blancas y negras que era o parecía ser el dueño del arén. En ese Noviembre a mediados me esperaba el cambio, ese día baje al sótano y descubrí dos crías de gato atrigado, conmigo bajaron los hijos de Katia y de Mario, tenía marcada la obligación de coger dichos gatos y infectarme con una enfermedad que ellos llevaban la sarna animal a los chicos no les deje tocar los gatos. Esta enfermedad erradicada modernamente, cambió mis hábitos y costumbres, al que depositó aquellas crías, provocando mi infección, o acaso no fue una inquina, acertó con sus flechas y con la enfermedad.
Lo que había sido rezongar en un paradisiaco lugar de Asturias, ahora por medio de la enfermedad se convertía en una desesperada lucha contra los acaros de la piel, cuyo remedio la medicina, no me dio. La sarna animal, consiste esta enfermedad, en unos acaros que se incrustan en la piel y suelen iniciar sus algaradas, entrada la noche lo que obliga al enfermo a despertarse y no poder conciliar el sueño. Cuando vi que en el mismo Luarca no conseguía hacerme entender y la enfermedad que sufría no la conocían, para conseguir remedio, me fui a Madrid, pero las noches sin dormir no me dejaban razonar bien. Benjamín el médico de casa amigo de mi padre quería hacerme pasar por un tratamiento para piojos, que yo ya había pasado, por lo que fui a la Seguridad Social , ambulatorio de San Blas, me atendió una médico hispanoamericana, que me quiso desnudar, creyendo que mi problema era de ladillas, bueno al comprobar que el ATS que me había oído la descripción de la enfermedad y se apartaba de mi lado, por conocer los síntomas, cogí y me fui. Abajo en recepción le puse una falta en el libro de reclamaciones del hospital a dicha doctora, sin firmar.
Por no contagiar a mis padres en el baño pues utilizábamos las mismas toallas me fui a Luarca, y por el mismo motivo y para hacer una limpieza metódica de sabanas, piso, cuerpo y baño. Quedamos mi padre y yo, en irme a vivir a la casa de la Peña, casa que habíamos tirado por completo para hacerla nueva y que ya estaban finalizadas las obras, y a mi me quedaba un dúplex en la planta baja, que da a la calle de la travesía de la Peña, un camino de cabras.
Esta casa era la de Vicente Diez, de la que salieron tres dúplex dos de 70 metros, el mío de 55 metros. Suficiente, todo empezó a cambiar a mi alrededor, mis salidas se fueron retrotrayendo, mi amigo Jorge Quintana que por aquel entonces me acompañaba, no le quise decir nada de mi enfermedad, no contagié a nadie pues las distancias de seguridad las guardaba y no tocaba a nadie, ni nadie me tocaba a mi, el remedio que utilizaba en aquel entonces era un bote de lindame al que yo añadía el insecticida Baigon, como después hallaría en mi carta astral el momento era para Kirón, que retrogradaba en mi carta progresada, la leyenda de este centauro se basa en que él, al infectarse de una enfermedad abandono a todos y a todo, se fue a vivir lejos y se curó con un tratamiento propio, de aquí parte el conocimiento, que lo que daña, también cura y que después ayudaría a otros, algo similar a mi tratamiento.
Pase casi un año, con una minuciosa limpieza que constaba de plastificar la cama, cambiar diariamente las sabanas, tratarme con el lindame dos o tres veces por semana para poder domir, todo lo lavaba con agua caliente. Por un libro de veterinaria con la que pudimos localizar la enfermedad en Argentina, se decía la utilización de jabón de azufre, que yo utilicé en mi aseo diario.
Ahora al hablar de Argentina me hace recordar, que de este país importaba el eucalipto CEASA. Antes de Noviembre del 1989, en un escrito de denuncia por el cual acusaba directamente de los incendios, que en estos años se cernían en Asturias, pues era el mayor interesado, este grupo papelero de la producción de eucalipto en toda la cornisa. Lancé unas octavillas escritas y fotocopiadas, con la denuncia, librando al campesino asturiano de las acusaciones periodísticas, que se veía, en aquellos días, por esto agobiado.
Así pasé un año, cuanto mas tiempo, mas controlé la enfermedad. Me desposeyeron de la ropa que fui tirando, deje de salir por las noches, deje de fumar pues me encontré, que una simple calada me asfixiaba, mi padre por consejo creo que de algún hermano, hermana me cerro el grifo y no me mandaba dinero, empecé a ir a misa, me hice amigo del párroco Don Antonio, siempre de sus homilías, sacaba razonamientos y sentido profundo a sus palabras, algo nos unía, el esperaba algo de mí, y yo de él, los dos tenemos un fuerte aspecto a Vulcano (Plutón).
¡Que cambio¡, el verdadero cambio, el de pasar página. Busque trabajo y encontré éste, en un camping que se estaba creando en Otur, por una pareja de madrileños. Primero mi labor fue de instalador de detalles de construcción, barras de ducha, espejos, repisas del bar etc., como quedamos, mi labor era la de vigilante nocturno, en dicho camping, todavía bebía y podría haberme perdido en el océano del alcohol, pero vino a salvarme una actitud fuera de tono.
El dos de Agosto del 1990, día en el que, como después me enteré estudiando, Sadan Husein invadía Kuwait. Ese día metía la moto en la discoteca Marisol, a la una de la madrugada con la discoteca hasta la bandera, pedí permiso al vigilante de la puerta. Esta actitud venía refrendada por haber tenido una especie de burla de los camareros, que quisieron gastarme una broma, la amenaza surgió de mi interior y les avisé que cualquier día les metía la moto. Con todo lo que estaba pasando tenía los nervios a flor de piel, recuerdo en Madrid en los días antes de mi cuarentena en Luarca, que a unos gritos desaforados de una joven vecina, por el ataque de su padrastro, me hicieron reaccionar y lanzarme a la defensa de la chica, la puerta la encontré cerrada, pero a mis gritos de tirar la puerta abajo, fueron los que hicieron que una anciana, la abuela de la casa, me abriera la puerta, me encontré con la chica arrodillada y el vecino atormentándola, me lancé a por él, y le reduje, se quedo como frío. No tuve que emplear golpes, sino que arrastras lo saque del piso, esperamos fuera a la policía municipal, la cual acabó llevándose a Robin. Ahora me he hecho amigo de este ingles cordial, y le he dejado leer mis escritos astrológicos, de los que creo a sacado partido. Pienso que a cualquiera se le pueden confundir los cables.
Era necesario esa enfermedad, vencida metódicamente, pulcritud y pureza. El día que invadí la discoteca, también me dí de baja en el camping, no quise discutir, con Manuel Pan y Agua el dueño, tome el sueldo, estaba asegurado, claro está y me fui de allí esa misma noche. Un par de noches después tuve una disputa en la Musaraña, un Pub regentado por Carlos Botica, me parece que la actuación en la discoteca, le había parecido mal, por la amistad posiblemente que le unía a José el dueño. Yo la había tomado en otros locales, de la pelea que se organizó, recuerdo que recibí algunos golpes en el estomago, soltandome, y que tirando de los cordones de los zapatos de los que intervinieron para dañarme se caían, una pelea extraña. A la fruta verde y al mal barbado, amigo dales de lado. No como aquella jornada victoriosa contra Mon, un Viernes Santo, recién acabada la mili, año 1983, también iniciada en la Musaraña y en el Colón, que le valió a él, para asentar la cabeza, casarse y trabajar en Oviedo. Las derrotas tiene a veces mas de éxito que las victorias.
Buscando trabajo y siendo Luarca una villa marinera, surgió en una visita al puerto, el ver a un marinero mayor con pelo blanco, con un semblante de honra, creo que esa mirada me implicó en las tareas del mar, Preparé mi salida a la mar, hablando con un patrón que necesitaba hombres, el día dos de Octubre preparé el papeleo, y la revisión médica, para salir el día cuatro. Salía en el Divino San Antonio. Comenté con Ramón Candido, un amigo de siempre, que tenía la tienda de ropa La Morenia, por casualidad pariente de dicho marinero. El me dijo que la posibilidad de ser marinero, viene bien cuando vienen (las cartas) mal dadas. Ramón ha estado en la mercante, pero ahora hay mucho paro, pues como dicen se ha descabalado la marina de bandera española, si antes podiamos decir: - que en Europa hacían coches, y en España barcos-, pero esto ha cambiado con los socialistas, o mejor dicho con los tiempos del cambio.
Rememoro ese día como de cambios totales, si se me habían tachado de soberbio y orgulloso por mi actitud o mi procedencia, esa salida al mar, en una merlucera, ponía en claro un semblante de humildad, era la vacuna que me curaba y daba el finiquito a la sarna. La Luna llena, el temporal del mar, todo se congratuló, para que pasara diez horas devolviendo cada media hora, unas pastillas de Pancreoflat que tomaba para los gases y que en el mar, parecían las monedas, que Caronte me solicitaba, para revivirme, no había estabilidad, de lo único que me libraba la lancha era de mojarme pues los revolcones y las fatigas se adueñaron de mi. Ensucié un poco el piso de los camastros y llegando al puerto, el patrón me señalo que limpiara lo ensuciado, me lo tuvo que repetir dos veces, lo que fue suficiente, junto que nada mas llegar al puerto, no ayudase a mis compañeros en el transporte del pescado, lo que hizo que a la mañana siguiente no me admitiera, a eso de las 5:30 am.
Desde ese momento mi vida cambio como de la noche al día, en el puerto me estaban esperándome Jorge y Campa, me acompañaron a casa, sintieron el cambio ejercido en mi persona, fuera nudos y engaños, las cosas son como son, y digo esto recordando que pudo ser cualquiera el que quería mi daño, me había lavado con las aguas del aqueronte como Aquiles. Fuera barba, bebidas y demás parafernalia veraniega, recuerdo que aveces tomaba cafe en el Hotel Baltico, uno de esos días el dueño hizo un gesto con una botella vacia, insinuandome que había tocado fondo, sin quererlo me dio esperanzas y una salida.

Desde aquí comienza otra historia, tanto a nivel propio, como internacional. Si el cuatro de Octubre salí a la mar, el tres era el día elegido por EEUU para la unificación de Alemania, esto me une a ese momento. El año que nací, pusieron el muro de Berlín, la caída del muro coincide con mi enfermedad, la unificación con la salida al mar. Los cambios del 1991, son radicales, primero la unión de mas de cincuenta banderas para la lucha contra Sadan Husein, la ONU acepta a EEUU como garante internacional, de actitudes criminales, de un país y de su gobernante. La guerra de Yugoslavia en Abril o Mayo de 1991. Mastrish como unión económica europea reconocida y el fastuoso cambio en Rusia 25 de Diciembre de 1991, caída del comunismo nacional e internacional. Digo esto, por que de lo que me he dado cuenta en mi vida luarquesa, es de la búsqueda en mi interior, de ser centro. Ser utilizado por entidades, como un peón en un tablero de ajedrez de poder, fuera de fronteras y de límites, si podéis imaginar esto, os invito a que sigáis leyendo este libro.
Es interesante recordar, que en 1990 o 1991 finalizando la primavera, se preparó un Congreso Ibérico Nacional, en la ciudad Asturiana de Gijón. Las fechas me vuelven a envolver el destino, con esto doy un parangón, el hecho de estos Congresos, que se realizan desde los ochenta por la geografía española. El significado, después de haber puesto en entredicho los congresos, por los ponentes, por ciertas tiranteces entre los astrologos de diferentes provincias. Deben de tomar mas en serio su trabajo y propagación, de uno de los saberes mas antiguos. Yo me estrené en el XIII Congreso Ibérico de Toledo, Junio de 1996, la verdad fueron momentos irrepetibles, el reconocimiento a una labor minuciosa, de la historia reciente. Creo en ese algo que cuida a ambito interprovincial, y que selecciona lo que puede tener un interes o lo que no. Algo de aquel Congreso de Gijón, y más que el poso, se quedó en Asturias, recogí el testigo en aquellos días. Diré que si tu vas a comprar un libro de Astrología Mundial, tienes pocos autores reconocidos, como Barbault, un solo número de la antigua revista Mercurio-3, dedicado a este apasionante tema, la verda que viendo la poca necesidad de tu trabajo, por parte de editores y revistas, te obliga a escojer otras funciones dentro de la astrología.

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