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vicente gala astrología y tarot
CAP 5 los clavos de Cristo

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CAPITULO QUINTO
LOS CLAVOS DE CRISTO
Era Marzo del 1992 en plena crisis de esquizofrenia, un circo de Wald Dysney aparecía en Luarca Asturias, para dar representaciones. Mi estado anímico era totalmente descontrolado, la locura en mi interior, desbordaba en mística, era crucificado en mi casa de la Peña y vuelto a nacer después de tomada la posca (vinagre) lo que los romanos daban a los locos; a Jesús, antes de que expirase. Al día siguiente ya recuperado me acerqué al circo, puesto en el campo de San Timoteo, no se que extraña mezcla de surrealismo o de brujería me transformo en Pluto. Mi discernimiento era difícil, lo dejaba pasar, como la esquizofrenia, sin pedir ayuda, ni entrevistarme con mi familia en Madrid o con un médico aquí en Luarca. Se me hizo de noche, pero no me atrevía a entrar en el circo, pronto salió alguien a recibir a los que esperábamos, para animarnos, era un ser fantástico el capitán de piratas de Peter Pan, empezó a escupir fuego por el garfio. En vez de entrar creo que nos quería echar, los presentes éramos todos Pluto, bolas de fuego que fueron prendiendo la hierva, a mí, me hicieron caer, las carreras de la gente y me quedé en un estado de somnolencia.
No se cuanto tiempo paso pero desperté en mi camastro, la habitación era un cubo sin fondo, ni techo y mi única sujeción era la cama. Había una fuerza que me movía la espalda para que pisara, se retorcía en mi columna; después supe que era mi tatarabuelo, pero ahora me forzaba a hacer algo, que me desequilibraba y me daba miedo pisar donde no había piso.
Todo lo que me ocurrió entre las dos crisis de esquizofrenia, de Marzo de 1992, entre el 1 y el 31, fueron pura magia, no di importancia a esta especie de sueño real, pero pasa el tiempo y ahora ya en el 2002 con 41 años, recuerdo ese día con fulgor en mi interior.
En una consulta de Tarot, en el Náutico donde un amigo mío regenta, a coincidido una chica ya mayor de unos 35 años de la familia de Menéndez de Valdes y se a abierto en precisiones de toda índole, a ese día de feria y circo. Ella también estaba fuera en el campo sin atreverse a entrar, cuando su estado anímico sufrió una crisis de depresión y no ha levantado cabeza desde aquellos días. Yo echándole las cartas comprobé que le habían echado un mal de ojo, muy serio por las posiciones de las cartas, todo ello para negativizar su posible matrimonio, Mari carmen que ha si se llamaba me describió aquel día de San Timoteo como un aquelarre llevado por el pirata. Ella fue poseída por el diablo no sexualmente sino en alma. En esos días su hermano Cristobal que estaba viviendo en Luarca, cuidando de un vivero de arboles con su padre, y que era amigo mío coincidimos en el Náutico y hablamos de su hermana y de las dificultades de su vida, por esa especie de posesión diabólica de su estigma de vida. Yo ya había dejado la Astrología, la investigación y después de lo de Gerona estaba haciendo cosas de Mago con todo tipo de experiencias. Quise decirle a Cristóbal que iba a mirar en Internet ese circo por si era posible comprobar su veracidad, pues podía haber sido un acto de imaginación de Carmen y mío , Cristóbal no se opuso, al contrario desde que eche las cartas a su hermana esta pareció mejorar de la depresión, aunque estaba muy medicada, la comprobación del beneficio del Tarot, se ve en unos sueños mas limpios.
En Internet salía un circo llamado Wald Dysney y su gira por España en el 2002. Ahora se encontraban en Huelva en un pueblo pequeño, le informe a Cristóbal y este se animo, y me animo a acercarnos a dicho pueblo, con la intención de salvaguardar a su hermana de una vuelta de tuerca del maleficio. Yo, no muy convencido, accedí, era la primera vez que me enfrentaría a un diablo en persona, antes lo había hecho con las almas corruptas cuyo rastro, deja con precisión el Tarot, pero esta vez no sabía como y cuando debería de actuar.
Cogimos el tren, ya que yo fumo y Cristóbal alguna pipa y nos dirigimos a Huelva y de allí a Aracena un pueblo bonito, donde se había instalado el circo.
Era ya tarde, y el espectáculo había comenzado, ya estaba a punto de acabar. Nos entreteníamos en las maquinas tragaperras, pero estas parecían estar trucadas, Cristóbal perdió cincuenta euros, sin salirle ni un pequeño premio, y fuimos a quejarnos al encargado, este se burlo primero, nosotros insistimos y quisimos que saliera el jefe, acusando al circo de que trucaba las maquinas, y que íbamos a ir a la policía para que lo comprobara. En ese espacio de tiempo el publico que asistía se fue yendo y al poco rato salió el jefe pirata, con su garfio, se quiso enterar y reaccionó violentamente, mosqueado y preocupado por la amenaza, quiso conocernos.
Cuando me vio su reacción fue de intransigencia, pero al oírme hablar pausado y como queriendo ver en su interior el alma que escondía, se fue sustrayendo de la conversación de la máquina, haciendo introspección en mi persona . Yo cerré los ojos, para que mi yo interior viera a ese personaje, en su verdadera faceta, él se asustó conocía el método de los magos, con yo interior, se retraso, en ese momento pregunto -¿quién era yo?
Me sobrepuse a la interrogación y le contesté sincero -soy un Mago, hago magia blanca, y lo que nos trae a este circo, se retrasa en el tiempo a diez años.
Fui al grano el se llevo las manos a la cabeza, pero con el método Isis quiso comprobar la veracidad de mis palabras, entrecruzó las manos, y se las puso en los ojos para ver lo invisible, en ese momento sentí un latigazo en mi espalda, era su serpiente que buscaba mi cogote, pero ésta, se corto con la cimitarra oxidada, que un día me dieron los árabes y acabo colgando de mi hombro, sin haber provocado ningún daño.
El pirata se enfadado esa cimitarra, como un cristiano puede llevar esa cimitarra,- no bajo las manos, y empezó a ver pasado, presente y futuro, por el ente Jano, se empezó a agobiar
Inquirió- ¿qué quieres mago?, -yo le enseñe mi mano izquierda, con la piedra, que el mismo Jano me entrego en Gerona, en la Plaza Marqués de Camps, en una fuente de cabezas jainianas, y le respondí -con esta mano invoco, y reduzco las almas corruptas por el tarot, pero en tu caso será en vivo. -Se asustó y profirió insultos en lengua árabe.
-Tienes en tu cuello cientos de serpientes, que forman a Algol la Medusa griega, por esa cimitarra en la que se lee: cimitarra de abdula Ali nieto de Abderramán dentro de mil años colgara del próximo Fénix y el veneno de las serpientes, caerá al suelo sin provocarle daño. Tienes la piedra de Jano.
En ese momento recibí su alma en mi interor, al proyectar mi mano, esta empezó a sufrir las puñaladas de las espadas, que tengo clavadas, se empezó a retorcer y acabo de rodillas. Esto que veía su encargado provocó en el una reacción de violencia, se intento abalanzar sobre mí, pero rápidamente, el pirata, le apartó de mi camino ¡qué haces imbecil¡, lo que le hagas a él, me lo harás a mi.
Cristóbal no decía nada, solo visualizaba en parte los gestos y las manos en movimiento, el pirata de rodillas siguió hablando, por que en esa posición no sufría las heridas interiores. - Vosotros venís de Luarca, donde yo hice una maldad muy poderosa y fui pagado en compensación,- le corté, e inquirí- ¿quién té pago infernal?.
El hablo entrecortado no se su nombre era alto y rubio, pocos pagan estos favores, no puedo deciros mas de su persona. Cristóbal y yo no dudamos de quien era el personaje y no continuamos preguntándole, pensamos en Juan Gandul sin dudarlo, con el que ya arreglaríamos cuentas.
Cristóbal pregunto afectado y entrecortado - ¿qué daño de posesión le habéis hecho a mi hermana Mari Carmen? El se retrotajo al oír la palabra hermana, pero su posición le obligaba a contestar, -su alma fue transportada y vendida en un mercado de almas del norte de África. Si queréis conseguir su traspaso tendréis que ir a África, a Ceuta. Allí esta una tienda en memoria de abdula Ali que regenta un mago árabe, es como tú, se dedica a salvar las posesiones de alma.
Era una perversa invitación me di cuenta, todavía no le había sacado sus venenos. En ese momento saque mi espada asturiana, del brazo izquierdo y me la clave en el estomago, su alma estaba en mi interior, cogí la hoja por la otra parte y tiré de ella para que el pomo circular asturiano, se introdujese en mi estomago o mejor dicho en el estomago del alma del pirata. Forcé la espada a salir por la traquea y empecé a toser airadamente el pirata se retorcía, con el cuello hacia atrás, impeliendo su espíritu santo falso, me estremecí y escupí, un esputo oscuro y maligno, él se retorció y cayo en hinojos como rezan los árabes, dura prueba para su alma, pero quedaba más. Se recuperó y forzó la voz,- te has convertido en un mago poderoso Vicente, alguien te ayuda desde el interior de la tierra, a él le perseguirán como a ti, no se permite...- le corte y le increpé vosotros ya no mandáis, tengo una jauría de lobos que vigilan todos vuestros pasos, desde el interior de la tierra y mi lobo Borde, me avisa de vuestras andanzas maquiavélicas, esta es la primera vez que lucho directamente con uno de los vuestros- y en ese momento me acerque, la mano derecha, a la oreja derecha, y las salamandras empezaron a comerse su fénix falso. Este cabrón se bolteó, intentaba apartar su rostro de mi mano, pero con fuerza sujeté mi brazo, y las salamandras actuaron eliminando su fénix.
-Antes de que des el siguiente paso de limpieza, Vicente, has de saber que te he visto en Gerona como San Jodido, el que se clava las espadas, te he visto herido por lanza en el baño de la pensión, he visto como actuabas pisando el mapa de Gerona para limpiar esa provincia de maleficios, todo a quedado grabado, eres el nuevo Fénix los árabes se compadecieron de ti, clavandote esa cimitarra, recuerda que esputabas mucho en Gerona, eran los venenos de serpiente que no hacían mella en ti- se quedó pensando y siguió- ya se porqué, son esos cabestros negros de escorpión que tienes, que te obedecen y que limpian el veneno de la serpiente, y de las otras escorpiones que bebías en tus limpiezas, sangrantes, del Tarot del Mago, en Gerona, no puedo sabiendo tu historia nada mas que reconocerte como ser superior del infierno, sus motivos habrá, yo solo te digo que no te corrompas, pues harías mucho daño a la sociedad, con todos tus poderes. Los míos ya están perdidos, ya no soy nadie, uno más, un civil mas,- paró un instante y continuó- ahora veo que es lo que te ha llevado, en incursión a dañar al maligno. Estás cargado de misiones, sobre todo esa aspiración a la no destrucción del mundo, por el poder nuclear, con la que hacías amigos de todos los asesinos que te mandaban a Gerona. Aquellos portugueses te hicieron tirar las monedas de la vida y la muerte, tu sacaste una moneda hueca en la muerte y salvaste el pellejo, todo se alía a tu favor, ahora es esta mujer la que quieres salvar, pronto te abrumarán con salvar de maleficios a miles de personas- Vicente, bajo sus manos a los muslos, agarró con fuerza los rayos de bajas pasiones del pirata y levanto los puños hacia su cabeza, el pirata gruñía de dolor, pero Vicente, no se amilano, y planto las palmas en sus sienes, las vibraciones eran intensas, el pirata se desmayo en esos instantes, Vicente puso las palmas juntas en acto de rezo y dejo por un momento, calmado el ambiente.
El operario cogió una navaja y se abalanzo sobre Vicente, Cristóbal le zancadilleo y Vicente le cogió el brazo y se lo retorció, llevaba esposas de vigilante de seguridad y se las puso por la espalda ahora busca un vigilante que te las quite, y que no pregunte quien te las puesto, perro.
* * *

Cristóbal y Vicente se fueron del lugar tensos y preocupados, pero firmes en sus actos. Cristóbal que ya había visto actuar a Vicente con el Tarot admitió- si antes no creía en tus limpiezas ahora estoy seguro de tu trabajo en esta vida, no te lo envidio pues no es agradable, pero mi reconocimiento y el de mi hermana están en tu persona.
Buscamos un hotel en Aracena para descansar, ya era entrada la una de la madrugada y nos veíamos durmiendo al raso. Por suerte en el primero, que preguntamos, un motel de carretera nos ofrecieron habitaciones.
Estaba claro que el siguiente paso que debíamos de dar, era ir a Ceuta, así quedamos Cristóbal y yo en pasar la noche y viajar a Ceuta al día siguiente.
Llegados a Ceuta por un embarque a los dos días, atracamos por el mediodía. La compañía de Cristóbal me hacia bien, era mas sereno que yo y me recordaba, el tomarme las pastillas para la esquizofrenia. Les he de decir, que los dos teníamos todo el tiempo del mundo, yo estaba pensionado, con alguna visita al psiquiatra nada mas, y Cristóbal le había pedido a su padre días para solucionar el problema de su hermana, además los gastos no eran altos buscando bien, nos compenetrábamos, el es un poco cohibido y yo vivaracho.
En Ceuta después de ver el centro y comer, nos acercamos al barrio árabe y empezamos a indagar. Hasta que no preguntamos a un chaval de unos catorce años, no supimos muy bien si eran ciertas las palabras del pirata, pero este morito nos acompaño hasta la puerta de un negocio de curtido de pieles. Había un letrero en árabe y otro en español, decía así En memoria de abdula ali. Llamamos a la puerta, tardaron en abrir, apareció un anciano con barba blanca y nos introdujo en la estancia llena de pieles.
Inquirió -¿qué deseábamos?-empezó hablando Cristóbal, pues estaba nervioso, debía sentir algo especial en aquel lugar Estamos buscando un alma, hemos sido dirigidos hasta aquí, por un morisco de Granada, que nos ha hablado de su magia, que usted es respetuoso con las almas, y ha salvado a una, muy especial en mi corazón, mí hermana Mari Carmen.
No daba muestras de sentirse mal en nuestra compañía, sintió agradecimiento por la sinceridad de Cristóbal y habló Os estaba esperando, ese brote de sana creencia en lo oculto, esporádicamente en los siglos, beneficia el espíritu inquieto, a ti el que has hablado no te reconozco, pero a ti San Jodido te reconocería hasta en los infiernos, eres igual que tu abuelo, la reencarnación de un hombre justo trae consigo cosas de incalculable valor. Magia traída del mas allá. Yo te he seguido en tu enfermedad en Luarca por el 1992, en Gerona en el 2001. Mis niños te han apoyado y leído en el anverso de tu pasado y de tu alma inquieta ¿recuerdas?- Si, recuerdo reuniones de marroquíes en Oviedo y en Gerona con cercanía y amistad, que no podría ser obra del desconocimiento. Le preguntó otra vez por esa niña ,es usted la persona indicada para darnos la información que buscamos y lavar esa inmundicia, a un alma de nuestra tierra-
Viendo nuestra insistencia, el maestro árabe se retrotrajo y toco su barba e insinuó -creo que tengo lo que buscáis- se apartó y sacó de un cajón, unas lamparillas de aceite pequeñas muy repujadas, se las acerco a Cristóbal, y este suspiro de alegría si muchacho tu hermana está aquí doliente y en espíritu, escondida en una de estas lámparas, con vuestra presencia liberaré a todas ellas- eran unas dieciséis- te lo debo San Jodido, también se tu nombre, Vicente, pero tus andanzas con la lógica del niño San Cristobal, me han hecho sonreir, para mi Vicente no significa tanto, como San Jodido, el de los apellidos árabes Alag y Atilag.
Vicente se paralizo un instante, y pidió ir al servicio, el maestro le dirigió hacia una puerta oscura de corral. Vicente sabía que en los baños, es donde se encuentra el verdadero alma del lugar, y aparte de la necesidad, se dio cuenta, de que necesitaba ver con los ojos cerrados, dicho baño. Sintió una paz grande en este baño, y no dudo mas, del maestro mago. Cuando salió quiso saber el nombre del maestro, éste, le dijo que se llamaba Mustafá Almohaid, que quería algo de mí. Le mantuviese al tanto de mis escritos; en una ocasión le dijeron lo de internet, pero el se abrumaba con esas cosas, quería que le enviase lo autobiográfico, de mi persona, ya que sabía de mi sinceridad. Yo acepté, me dio la dirección en una tarjeta, que yo guardé.
Pasados estos minutos de ofrecimiento por las dos partes, su instinto bondadoso, su habilidad mágica, nos mostró el camino, de la liberación de las dieciséis almas.
Extendió su capa, y formo círculos concéntricos alrededor de las lamparillas. Yo no pude evitar cerrar los ojos y dejar, a mi yo interior, ver esos momentos culminantes de creencia en lo esotérico. Saco un puño de fuego y fue prendiendo cada una de las lamparillas de aceite. En la calle los chicos, se habían puesto a cantar arabescas, sin saber porqué, pero intuyendo como es norma a su edad.
Yo recordé en ese momento, como en el Pub de Gerona había hecho algo parecido con almas de músicos Ingleses, y estos me lo habían agradecido.
En la última vela el humo me envolvió y sentí un impacto en mi ser, que me hizo retroceder. El maestro intuyendo hay está tu alma, recíbela con alegría, tu enfermedad mental ya no mejorará, pero se restablece el alma perdida. Esto mismo estará sintiendo tu hermana- explicó, dirigiéndose a Cristóbal.
El ermitaño sabio, se acurrucó en una hamaca y se dirigió a Vicente Vicente antes de irte he de contarte una historia, sabes que la virgen murió en Efeso, se de tu apostolado cristiano, libre de sacerdocio pero en si es un apostolado y así te lo hago saber. continuo, encendiendo una cachimba de tabaco En Efeso quedaron las reliquias que María llevaba introducidas, en una urna de cristal, que en la época de melones, se dejaba uno de estos frutos dentro, no se por que motivo. Entre las reliquias, hay una que a ti, Vicente, te llenará de alegría, los clavos con los que fue crucificado el señor, verás que respeto vuestro lenguaje bíblico y que creo en ello igual que cualquier cristiano medio- siguió con el relato.- Eso pasaba en Efeso, custodiaban las reliquias, como algo entregado por el mismo Dios, al templo de Artemisa, se mantenía en secreto y nada mas que lo conocían unos pocos eruditos de fe. Yo me enteré por un manuscrito de Anatolia, con grabados claros que a mi llegó. Aquí tengo unas fotocopias que te entrego Vicente - yo me estaba apasionando con el relato, Cristóbal atendía, y el abuelo prosiguió Hace pocos años la reliquia fue robada de Efeso, alguien discutible se enteró. Yo creo tener la culpa, pues hablé de más, con un señoritongo de Sevilla, apellidado como tu abuelo Vicente Miranda, eso me dio confianza y me hundió en la miseria del saber, que es ser utilizado para un bien material interesado.- Confirme con un gesto e introduje un dato - esos señores de Miranda, son de Grado, los descendientes y se han llevado todas las piedras armeras de Grado eran en bronce, hasta una, de una torre de los Miranda, de Villanueva. Por sus obras los conoceréis- en ese himpás de tiempo, el maestro saco el manuscrito y explicó. Este es el volumen, te fijaras en el clavo de los pies que es excesivamente grande, y recordarás en Gerona, donde este clavo, te lo quitaron por detrás del pies, como bien pinto Waterhouse, The Lady of shalot. ya recuerdo, si ese es uno de los misterios mejor guardados, que hace a la gente, que no se merece pasar las pruebas, cojo de pie derecho o de pie izquierdo.- Continuó el maestro,- esas pruebas, Vicente se instituyeron en el Oriente, para que no hubiera, falsos magos, que en vuestra tierra, hacen verdadero daño a los lugares sagrados. Este Miranda es uno de ellos, quiere acaparar, todo el poder de la fe plasmé mis intenciones. - He de conocerle, ¿sabrás su dirección en Sevilla Mustafá?. Si la conozco y tu vengarás, la afrenta que me ha hecho, contesté - no te prometo nada, yo no soy violento, he de adivinar quien es, y sus intenciones para con la vida de los demás.- Cristóbal que escuchaba interesado, propuso- ese será nuestro siguiente paso, señor no lo dudéis, os lo debemos, Vicente y yo veremos esos clavos, si están en poder de dicho hombre.
Dicho esto nos levantamos, despidiéndonos con cariño, le informamos de que tendría noticias nuestras.

* * *

Comente con Cristóbal, - siguiente parada visitar Sevilla, en donde hay un mago corrupto de mi apellido- a lo que Cristóbal contesto con un resignado si.
Las calles de Sevilla parecen todas iguales, con la misma decoración de tiestos, que insinúan aquí estoy para lo que queráis. Llegamos al caserón de los Miranda, en el centro de Sevilla, entramos a un patio interior, hacia de hall, llamamos a la puerta y nos salió el ama.
¿Qué desean los señores?
- quisiéramos ver al señor de la casa
- no esta en estos momentos, si me dicen su solicitud y sus nombres, les podrá llamar
- muy bien somos estudiosos del apellido Miranda, hemos sacado fotos a todos los escudos de Asturias pero nos han fallado los de Boal, Grado y Villanueva, nos han informado que el señor de esta casa, sabe su asentamiento moderno. Yo me llamo Vicente Gala Miranda y mi amigo Cristóbal Menéndez Valdes - y le dimos nuestro móvil. Así quedo nuestro primer intento de contacto.
Estuvimos dos días sin noticias, visitando Sevilla, una ciudad acogedora y romántica
Habíamos recibido llamadas de Luarca y Madrid, preguntándonos, -¿ porqué nos habíamos quedado en el Sur?.- Contamos lo que se nos ocurrió, vadeando la información correcta, para no preocupar a la hermana de Cristóbal, Mari Carmen. Estaba mucho mejor, nos informó, que salía de compras hasta al mercadillo de Luarca, de los Miércoles. Tenía un nuevo espíritu, yo estaba loco por verla en el nuevo estado, ya sabía ella, que me hacia tilín, tilín. Y la confianza con la familia y con Cristóbal era mucha, para poder entrar en su mundo familiar.
Al segundo día, la llamada esperada, a eso de las diez, nos quería recibir, a las once si no nos parecía mal, yo le comuniqué que si y que llevaría una cámara, a lo que el accedió.
El recibimiento fue acogedor, todo un caballero andaluz, de rasgos nórdicos, sin pizca de panza, entrado en los 55 años. - Siento la espera, pero en cierta finca habían surgido problemas, y me había tenido que quedar en la tierra, ya me han informado de su interés por los escudos de Miranda, y de nuestro posible parentesco, espero que al mostrárselos aquí, en mi casa, no se ofenda de que hallan sido traídos, por mi padre, ya hace años- le correspondí con un apretón de manos si he de reconocer que me dolió la perdida de dichos escudos, para Asturias, pero sus razones tendrían o tendrán mejor dicho.
Pasamos a unas habitaciones contiguas, levanto una manta de la pared y mostró el primer escudo de piedra, en el primer cuartel Miranda sin serpientes, las serpientes rodeaban los cuatro apellidos que tenía, .-¡este¡ ¡este¡ es el mas valioso, es el de la torre de Villanueva, el mas antiguo y de los mas antiguos de Asturias - Cristóbal salto de inmediato y le increpó- los mas antiguos de Asturias, son el de San Cucufate en Llanera con catorce cruces de San Jorge de los Menéndez y el de García del Cazo con otras catorce cruces.- Entonces yo, que ya había fotografiado el escudo con flash me introduje en la conversación, - ya sabe que yo soy Miranda de los de Tineo, vaqueiros de alzada y sin propiedades claras, ni la cultura suficiente para instalar escudos, en el pasado, pero también soy algo mago, y he recibido una confirmación, de que esas catorce cruces, son de catorce magos crucificados en Palestina, con el único fin, de conseguir la reliquia de la sabana santa de Turín y la de Oviedo, también por eso se remonta su pasado al año 1000.- El se sobrecogió y pensó un mago en mi cortijo- rápidamente se recompuso y habló - esa historia no la conocía será una de las muchas leyendas de la época, continuemos viendo escudos- nos quería largar rápidamente, me di cuenta, en un momento de despiste, sujeté su alma con mi piedra de Jano, de la mano izquierda, el pego un respingo, se la devolví de inmediato, no quería actuar tan descaradamente. Además lo podía hacer en soledad y no era el momento, continué con la historia- esos catorce magos europeos, alguno asturiano, dieron su vida por esa reliquia pero no valió la pena, por que desde ese día los custodios de la cruz, la minimizaron y la escondieron en el hueco, de donde se supone nació Jesús en Belén, en la estrella de catorce puntas de plata que allí está. - Intercaló Don Miranda, - catorce son los pasos de Semana Santa ,- así es contesté.
En un patio interior, nos mostró los otros escudos, estos eran de Bronce- estos son los de Grado los de Miranda y Ponce de León que mi padre se llevó para que no fueran robados, y el de Boal, de la casa Consistorial, donde tenemos tan mala fama los Miranda, por la historia conocida de haber matado, al cura. Por no esperar ha empezar la misa, cuando el señor de Miranda llegara de la caza. Lo mató en la misma Iglesia y eso no se ha perdonado todavía. La verdad que corre otra historia por ahí, de que ese cura era un lujurioso, una Boa, y el Miranda actuó así, por ese motivo. Saqué fotos a todos los escudos con el zoom, y pase a la carga, nos quería despedir demasiado pronto, agarré su alma, y delante de sus ojos la levanté, acerqué mi mano derecha, y empecé a hacer círculos en el estómago del alma corrupta, con el dedo corazón, no le dio tiempo a reaccionar, se agarró las tripas y se retorció que ...que hace usted Vicente- en un instante le agarré algo de su interior, y lo alejé estirando la mano derecha, vibraban las dos manos con fuerza, y Miranda seguía mis gestos, entonces hablé acaba de perder el maleficio, por el que le acosaban los corruptos, ahora esta limpio, a perdido su calidad de mago ranversado. - Pero quien es usted perro, que con sus manos puede hacerme retorcerme de dolor,- levanto sus manos entrecruzándolas, para verme con el método Isis, y se percato de quien era, de vi imaginármelo medusa del diablo, un Miranda criado sin teta, como a los dioses griegos, yo te podría enseñar muchas cosas de tu apellido, de los señores de Valdecarzana y demás señorones o de los Ponce de León. -
No se moleste yo soy pechero, no me caso con esos señorones, soy de humilde procedencia Miranda, pero de muy atrás, mas de mil años, del Monasterio de Barcena dedicado a San Miguel, ofrendado en el año mil, no nos mueve la codicia, ni la avaricia, ni la ambición, como a ustedes, se de buena tinta que a robado algo muy valioso que debe devolver y por eso mi actitud agresiva, ante usted.- El se retrotrajo, yo saque de mi carpeta las fotocopias del manuscrito de Anatolia y él, se avergonzó. - ¿Que pasa?- rogué- ¿ha perdido usted estas reliquias?, no será capaz de andar con la cabeza alta en su vida increpó- yo he tocado los clavos de Jesucristo, y quemaban, quise introducirme uno, mezclar mi sangre con la de cristo, pero no pude, el dolor, mi miseria, mis pecados, no me dejaron hacer esa especie de conjuro. Ofrecí, a un caballero catalán, el misterio de esas oxidadas piezas de anticuario, el me pagó bien, el doble del costo, del robo en Efeso. Todo se compra y se vende hasta esto. Sacrilegio es la palabra ya no sentiré el perdón de mi alma corrupta, se vengaran de mí, las sumas sacerdotisa las erinías de Sevilla, dueñas de la conciencia humana, no habrá paz de espíritu, y acabaré como tu, Vicente, loco por los contrarios a los que te hicieron caer en la esquizofrenia.-
Cristóbal pregunto -¿quién ese caballero catalán?- contestó- es un Camps de Gerona, vive en el centro, cerca del ayuntamiento y es el que guarda las reliquias de virgen Maria, os pedirá el doble de lo que ha dado, alrededor de 600000 euros. Si no los ha vendido ya, con sus contactos en Europa y USA. Tiene una tienda de miniaturas militares en plomo, hay podéis preguntar por Félix Camps.

* * *
Postergamos el viaje a Gerona por decisión común, nos fuimos a Madrid donde por de pronto me esperaban mis padres, con muchas preguntas, yo no se mentir, y opte por irme alguna que otra vez a tomar café, Cristóbal y yo seguíamos en contacto el vive en Plaza Castilla y yo en el Barrio de la Concepción. Me esperaba todo el correo electrónico de varias semanas, e intenté dilucidar cual era virus, de cual no, con un poco de practica te das cuenta, además el programa de e-mail, evita la entrada de los virus.
El viaje a Gerona no gustó en casa, ya había tenido mis aventuras haya en Gerona, era la primera vez, después de la crisis, que regresaba. Yo por mi parte estaba ilusionado de volver, pues la ciudad es muy acogedora, con personas de mi enfermedad, ahora estaba medicado, y no iba a alucinar, ni tener telepatía, por lo que estaba tranquilo.
Cristóbal y yo, nos juntamos en la estación de Chamartín para viajar en litera, por la noche, hasta Gerona. Pronto salió el tren, nos fuimos al bar, estuvimos charlando y le eché las cartas a Cristóbal, hubo un niño que se intereso por nuestra conversación de cartas. Fuimos a dormir a nuestro habitáculo, pero yo sigo con mis problemas de vejiga hiperactiva y tuve que levantarme varias veces, para ir al baño.
Por la mañana estábamos en Gerona, me dio un vuelco al corazón al llegar a la estación. Me apasionaba sentir de nuevo, todo lo que vivido en Gerona en el 2001.
Desayunamos en la estación. Nos dirigimos andando, hasta el centro de Gerona, es una ciudad pequeña y andando se puede recorrer bien. Había que dejar pasar el tiempo, llevé a Cristóbal a la Iglesia de San Félix, donde se sentía la fuerza del pasado, en vez de columnas tiene dos sumos sacerdotes, a cada lado del altar y la reja que defiende este altar tiene setenta y dos puntas de lanza, lo que llama a la inconsciente. Aquí lloré y reí la otra vez que estuve, que misterioso es su altar tan oscuro, lleno de muebles y de cosas. Es otro tipo de Iglesia, con antigüedad templaria por lo menos, a las diez abrían el museo arqueológico de Gerona. Llevé a Cristóbal, a que viera, el único templo dedicado en exclusiva al Dios Jano, le enseñe la piedra de este Dios, Romano e Imperial, de guerras y paces. Cristóbal me confirmó mis pesquisas.
Caminamos por la calle, que sube hacia la catedral, y de allí, bajamos por la siguiente calle al centro de Gerona, donde está el ayuntamiento, me acordaba perfectamente de todo y también de las calles, que llevan a la tienda de miniaturas, cometí un error de posicionamiento, pero rápidamente lo subsane. A las once y media estábamos a las puertas de la tienda de miniaturas.
Nos pusimos a ver figuras; a los dos nos emociono la de Alejandro Magno encima de su corcel bucentauro, pisando a un Persa. Preguntamos al dependiente que teníamos un asunto importante, de que hablar, con Don Félix, este se declaró insuficiente, que mejor llamáramos a éste número de teléfono y preguntáramos por Don Félix Camps. Así hicimos llamamos y se puso de inmediato Don Félix. Hable yo por el teléfono.
- Queremos tratar un asunto con usted el contestó ¿de qué se trata?- soy encomendero de la orden del Hospital, y sabemos que ha comprado unas reliquias a el Sr de Miranda- interrumpió - estaré en la tienda en unos minutos,- gracias - le contesté.
Nos invito a seguirle, llegamos a el edificio, de los Rosa Cruz de Gerona, enfrente está la librería Antares, de esoterismo, que tan útil me fue, antes de ahora. Abrió el portalón y nos introdujimos en ese centro. De perversión para mí, pues ando enfrentado con Max Heindel y sus enseñanzas, se lo expuse a Don Félix y este se rió, se intereso por mis estudios de Astrología, yo llevaba en la carpeta un trabajo sobre Boris Cristof y se lo di para que lo leyera. Así hablo:
- Están ustedes informados, de algo que me atosiga, y me hunde en la miseria, el haber comprado esas reliquias, de manos de un ladrón, de un vampiro. Y no saber que hacer con ellas. Sería incapaz de dejarlas fuera de Gerona mi ciudad materna y paterna, he pensado mucho en ello, al tocar los clavos siento su calor y me hacen llorar, yo no soy materialista me gustan las antigüedades, pero esto sobrepasa todo lo visto y por ver, ni siquiera el cáliz de cristo, esa añoranza de la pureza, se puede comparar a los clavos que hicieron sufrir a Jesús en la Cruz ¡y son reales¡ y una lagrima calló de su ojo- si...si son reales. Solo hay que sentirlos en la oscuridad o en soledad, y se harán presentes. No he dicho a nadie que los tengo, por eso cuando me han llamado, me han dejado de piedra. Que Miranda, diga mi nombre, me acongoja pues no se que hacer con ellos. No quiero cometer sacrilegio, ni errores, no se a quien dárselos, no soy capaz de discernir, estoy embotado. Yo soy cristiano y tengo familia e hijos, quiero que esto valla a donde corresponda.- le interrumpí.
- Me doy cuenta de su problema, no me gustaría hallarme en él, ahora me está haciendo pensar, que el mejor sitio para los clavos no es Efeso, musulmán; sino un templo católico, puede ser, de aquí de Gerona, estoy pensando en San Félix, ya se que se a gastado un dineral en estas reliquias, sobrepasa en mucho una antigüedad normal se calmo e interrogó -¿Quieren verlos?- me dio un vuelco el corazón. ¡Si¡, no hay otra cosa en esta vida que quisiera ver y tocar, como esos clavos, que a mi, en mis delirios me han clavado - fue a otra habitación y sacó una llave, de hay, se acercó a un cuadro y lo movió, dejando aparecer una caja fuerte- le interrogué- con la soltura con la que se mueve en este lugar masónico, usted debe de ser el capellán por lo menos- confirmó, con un gesto de arriba a bajo. Sacó un envoltorio de papel de estraza y de hay a un pañuelo rojo de terciopelo, y destapo la FE, que paz, que sosiego, que admiración, que oscuros eran, ennegrecidos por los siglos de los siglos.
- ¡Aquí están¡, yo he confiado en ustedes, me arrepiento un poco ahora, pero tóquenlos y siéntanlos- Cristóbal se puso de pie y extendió las manos juntas y abiertas, que momento mas extraordinario en nuestro periplo de vida. Don Félix se los puso en las manos y éste, los tocó y se arrodilló Cristóbal proclamo su fe con un padre nuestro en alto y me acercó a mi también dichas reliquias que recogí arrodillado- hablé entonces - esto solo puede estar en un lugar sagrado, en un templo de Dios,- él consintió- ya que me llamo Félix, que sea allí, donde se guarden
- tenemos que ponernos en contacto con los sacerdotes de allí. Creo que usted quiere que se guarde en secreto, por que si esto llegase a la prensa, ¡madre mía¡ la que se armaría,-contestó- en San Félix guardaran el secreto yo conozco al Arzobispo de Gerona y tomará la correspondiente decisión.
Quedamos para el día siguiente en entrevistarnos todos con el Arzobispo. Don Félix me preguntó si mi título de encomendero de Malta era real, y yo le dije que era obra de mis estudios en astrología, donde mi carta astral, se unía a la del Príncipe Felipe y a la Monarquía española, para con estas tres cartas, formar la encomienda católica de la Orden en España y que creía que también, que era la de, La Europa Católica. Pues los protestantes y anglicanos se apoyaban en otra encomienda, también de Malta o de San Juan o del Hospital, que tiene estos tres nombres. Le informe también que los Ortodoxos tiene su encomienda y le dejé todo el trabajo de caballero del Hospital, para que lo comprobase. El confirmo mis pesquisas y así dijo que me presentaría al Arzobispo.
El Arzobispo Don Apolonio Urquiza nos recibió a las cuatro de la tarde, le unía una antigua amistad con Don Félix, y eso nos congratulo con él, las presentaciones fueron de un exquisito formalismo, a Cristóbal se le anunció, como un descendiente de los Menéndez Valdes, defensores de España, en la guerra de independencia.
A mí, me presento como encomendero de la Orden del Hospital, mostrando la verdadera cruz almenada, que yo le había dado el día anterior, y que de su revisión, a dicho trabajo, solo podía que confirmar el titulo.
Pero era mucho lo que había que contar, e interesante. Nuestra juventud luchaba por decir todo en poco tiempo. Fue Don Félix el que explico con todo lujo de detalles al Arzobispo el periplo de las reliquias, y nuestro interés por su posible asentamiento. Don Apolonio tuvo que preguntar,- ¿De que reliquias se trata? , a lo que Don Félix excusándose dijo Los mismísimos clavos de Jesucristo.- Yo le enseñe las fotocopias del manuscrito y este proclamó- ¡Maria santísima¡ y donde están- A Don Félix le quemaba el maletín y rebuscó en el -¡Aquí¡- el arzobispo no se lo podía creer, tiro de sagrario enséñamelos Félix, que desde hoy te perdono tu procedencia masónica- los desenvolvió y mostró. Todos pusimos rodilla en tierra y nos levantamos.
Expliqué En tiempo de melones, eran clavados en uno de estos frutos, por tradición de la misma Virgen María y esto queremos que se cumpla en Gerona, en donde usted considere que deban estar.- aprecio su apostolado Sr. Vicente, esto es lo mas grande que me ha ocurrido en mi vida sacerdotal, y unos jóvenes como ustedes han logrado que reciba la Iglesia, esta entrañable verdad de fe y que el Sr. Camps haya hecho esta ofrenda me llena de gozo, y confianza en la gente, - le comunique,- esto no queremos que llegue a la prensa, Sr. Arzobispo- el insinuó- muy loable su periplo y su decisión, pero esto excede mi responsabilidad, yo quiero corresponderles con la misma integridad y haré lo que pueda- Camps se retraso unos pasos y de espaldas contestó -esto no debe salir de nuestras bocas, ni de Gerona, quedará en misterio, que solo unos pocos deben de conocer entre ellos nosotros, - mirando de frente al Arzopispo entiendes Apolonio mi dictamen- me saltaré la obediencia y confirmaré tu resolución, en San Félix descansarán éstos, Los Clavos de Cristo, estarán visibles a la gente como supuestos clavos de Cristo, cuando en realidad son estos los verdaderos.- Felix confirmo dichas palabras santiguándose que así sea Apolonio.







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